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¿Sabes que el intestino es nuestro segundo cerebro?

¡Te contamos todo sobre la relación del eje intestino-cerebro!


El eje intestino-cerebro es una comunicación continua y bidireccional.

Seguramente te suene la frase ‘el intestino es nuestro segundo cerebro’ pero ¿qué significa realmente? ¿Cómo puede ser que un órgano que se encarga de la digestión tenga relación con nuestro sistema nervioso central?


El intestino, la microbiota y el cerebro están conectados a través de lo que conocemos como el eje intestino-cerebro, una comunicación continua y bidireccional. Todo lo que pasa en nuestro sistema digestivo se refleja en nuestro cerebro, y a la inversa.

El intestino: mucho más que un órgano digestivo

El intestino no solo descompone los alimentos y absorbe los nutrientes, sino que también alberga un complejo sistema nervioso conocido como el sistema nervioso entérico, o lo que comúnmente conocemos como “cerebro intestinal”.

¿Sabías que el 95% de la serotonina se produce en el intestino y que en el intestino residen 200 millones de neuronas? 

¡Así es! Este eje intestino-cerebro tiene un papel crucial en la regulación de diversas funciones fisiológicas y el mantenimiento de la salud general. 

La importancia de la microbiota intestinal

La microbiota intestinal, compuesta por billones de bacterias, también juega un papel fundamental en esta relación. Estas bacterias, además de ayudar en la digestión y absorción de nutrientes, contribuyen a mantener la mucosa intestinal saludable.

Un desequilibrio en la microbiota intestinal puede estar relacionado con problemas de salud emocional como la depresión, la ansiedad o el estrés. Por eso, mejorar la salud intestinal puede tener un impacto muy positivo en nuestro bienestar emocional y mental.

El 70% de las células de nuestro sistema inmune está en la microbiota.

Los probióticos pueden contribuir a:

  1. Conservar el equilibrio de la microbiota
  2. Mantener la salud intestinal
  3. Modular la respuesta inmunitaria
  4. fReducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales

Cómo cuidar la salud intestinal

Para mantener un equilibrio saludable en nuestra microbiota intestinal y promover una buena salud física y mental, es importante:

Una dieta equilibrada ayuda a promover un entorno intestinal saludable

Una dieta equilibrada ayuda a promover un entorno intestinal saludable

  • Dieta equilibrada: consumir una variedad de alimentos ricos en fibra, frutas, verduras y probióticos ayuda a promover un entorno intestinal saludable
  • Gestión del estrés: el estrés crónico puede afectar negativamente la microbiota intestinal, practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o actividades que promuevan la calma puede ayudar a reducir el estrés
  • Sueño adecuado: dormir lo suficiente y mantener un buen ritmo circadiano nos impacta directamente sobre la salud intestinal
  • Suplementos: en algunos casos los suplementos probióticos pueden ser muy útiles como la cepa L. reuteri DSM 17398, que promueve una microbiota saludable ofreciendo así beneficios en la salud.

Recuerda que todas estas pautas debes comentarlas con un profesional de la salud para que te guíe y asesore en función de tus necesidades para conseguir una buena salud digestiva.

Por lo tanto, la frase ‘el intestino es nuestro segundo cerebro’ no es solo una metáfora; es una realidad biológica que destaca la profunda interconexión entre nuestro sistema digestivo y nuestro bienestar mental.

Cuidar nuestra salud intestinal puede tener un impacto significativo en nuestra salud física y emocional en general. Así que la próxima vez que escuches a alguien mencionar el «segundo cerebro», ¡recuerda que se están refiriendo a tu intestino y su sorprendente influencia en tu salud y bienestar!

Tu mejor amiga está en tu interior, cuida de tu microbiota y ella cuidará de ti.  
Descubre todo lo que L. reuteri DSM 17938 puede hacer por ti 

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